May
2
Eilat, la Miami de Israel
6:30. Antes que el gallo nos levantamos para viajar a Nethania y de ahí 5 horas en micro hasta Eilat, la ciudad que al oeste tiene la frontera con Egipto y al este con Jordania. Llegamos a la estación, estuvimos caminando un poco hasta que dimos con el “Hostel Sunset” (muy recomendable: cocina en la habitación, aire acondicionado, internet gratis y queda cerca de la playa. El dueño tiene buena onda y además habla español).
Dejamos las cosas en la habitación y salimos a buscar información para arreglar el viaje a Petra, pero como buen viernes a la tarde (recuerden que acá el viernes es como el sábado para nosotros), la hora del shabbat se acerca y todos los negocios estaban cerrados incluyendo el centro de información para turistas. Aprovechamos para ir a ver la playa (que sinceramente son mucho más lindas las del Mar Mediterraneo) y por la noche fuimos a recorrer la zona hotelera y pudiente de Eilat que es un Miami al 100%: tiene latinos, europeos, yankis, chetos, grasas, ricos, pobres, muchas luces, mucho fashion, mucho taco alto y mucho negocio de comidas y entre todos esos, nuestra cadena preferida: Burger King, el único restaurant que tiene precios acordes a nuestro presupuesto.
May
1
El peor día del viaje
Mayo 1: Día del trabajador
El avión que debía salir a las 11:30 a Israel se retrasó hasta las 18:20 y cuando llegamos al aeropuerto, nos avisaron que se retrasó una hora más la partida. Cuando finalmente llegamos Israel a las 20:30 nos dijeron que estaban cortados todos los trenes (excepto a Tel Aviv) por reparaciones. El próximo tren llegaba dentro de 40 minutos así que despues de toda esa espera, nos tomamos el que va a la principal estación de Tel Aviv y de ahí el micro que nos deja a 3 kilometros del kibbutz, el problema es que al no haber trenes, el micro venía más lleno que el 60, Andrea y yo fuimos los dos últimos en subir y viajamos la mayor parte del viaje en los escalones de subida al micro. Parabamos en todas las paradas y el conductor le decía a la gente que no podían subir, les preguntaba a donde iban y les recomendaba otra línea, hasta que una señora dijo que no podía tomarse otro micro y el conductor le dijo: No hay lugar! Que queres, viajar en el baúl? A lo que la mujer contestó: SI! Se metió en el baúl (los micros son como los de larga distancia de Argentina). Arrancó y la mujer empezó a gritar como loca hasta que frenamos a los 200 metros y nos apretujamos un poco más y pudo subir con nosotros. Finalmente llegamos a la 01:00 de la madrugada al kibbutz, nos fuimos a dormir y a las 06:30 nos volvimos a levantar porque teniamos que tomar el micro para ir a Eilat, en el sur de Israel. QUE VACACIONES!!