May
8
Despues del dolor, viene la alegría: llegamos a Tel-Aviv por la tarde y estuvimos recorriendo la rambla y viendo las playas que pelean “cabeza-cabeza” con las de Nethania. A las 19.30 nos fuimos para la plaza “Yitzjak Rabin” a buscar un lugar para ver el show, hubo músicos que tocaron clásicos de rikudim y algunas de templo así que Matias pudo cantar por lo menos dos temas, pero lo que estubo increíble fueron los 10 minutos de fuegos artificiales que cerraron la noche.
(Yapa: perdonen, pero lo tenía que poner: El Carnavalito en hebreo)